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2 de marzo de 2013

Caramelos y chorizos

“Cualquier volumen de corrupción es siempre demasiado” (Mariano Rajoy, 20 de febrero de 2013). De acuerdo. Pero lo que produce más indignación es que no se castigue. Y es en lo que incide Luis Garicano, profesor de la London School of Economics, en Onda Cero, para el que en España “hay los mismos sinvergüenzas que en cualquier parte, simplemente que no la pagan. [...] En España ahora mismo nadie tiene la impresión de que en esos casos que estamos viendo vaya a haber esas consecuencias [refiriéndose a dos exgobernadores del estado de Illinois encarcelados]”. Y si no pagan los sinvergüenzas, los que están pagando son los honrados.

La persona honesta pasa de largo
El corruptible piensa en el caramelo pero el castigo le disuade
Para el chorizo la atracción del caramelo es muy fuerte

España, país de la picaresca y el estraperlo. La picaresca era seguramente el producto de otro tiempo, aunque quedan trazas, pero el término estraperlo es menos conocido, y sin embargo hasta hace bien poco estaba al pie de la calle. Después de que, en 1935, el Escándalo del estraperlo ayudase a la caída del gobierno de turno, en la época de la escasez y penurias del régimen de Franco se generalizó la expresión de estraperlo como sinónimo de contrabando y mercado negro. Pero posteriormente cayó en desuso. Llámenme nostálgico pero yo preferiría que estuviesen en desuso el blanqueo, la evasión y los fraudes, porque ahora los chorizos no se conforman con poco. Cualquier asuntillo son unos cuantos millones de euros.

Una frase nos rodea, hasta ahora (seamos optimistas): “Si no te aprovechas eres tonto”. Porque eso es lo que son los honrados (“tontos por no trincar”). Esperemos que la indignación de ahora sea un punto de inflexión de cara al futuro y esta mentalidad cambie. Mientras tanto, los partidos políticos españoles estarán entretenidos tirándose los trastos a la cabeza antes que indagar sus tramas de corrupción. Estarán, por lo tanto, burlándose de los ciudadanos.

El gobierno anuncia medidas contra la corrupción. Pero como tantas cosas el fallo está en la base. La fiscalía anticorrupción debe estar en los colegios. Claro que hay que castigar a los corruptos, muy severamente. Aunque más que la eventual pena de privación de libertad me importa que devuelvan las cantidades sustraídas o desviadas, pero me interesa aún más que se tomen medidas para evitar la corrupción y, todavía más, para evitar que haya corruptos. Como dice Federico Pizzarotti, alcalde de Parma por el Movimento 5 Stelle, en una entrevista que recoge El Mundo: “La gente se queja de la degradación urbana. Limpiar las calles es importante, sí, pero aún más importante es no ensuciarlas. Ésa es la idea”.

¿Qué podemos hacer los ciudadanos, mientras tanto? Podemos limpiar las calles. Que PP y PSOE pasen una temporada en la oposición los dos al mismo tiempo. Me dirán que es imposible, pero no se pregunten si es imposible, pregúntense si es necesario.

17 de febrero de 2013

Un corsé con más holgura

Observen la respuesta que da el filósofo Ignacio Sotelo, interpelado recientemente en El Mundo sobre si el federalismo alemán puede ser un modelo para España: “En el 78 hubiera sido imposible. El estado de las autonomías ha fracasado porque lleva consigo una dinámica centrífuga, además de que es carísimo. Su defecto principal es permanecer abierto indefinidamente. Pero ¿es la alternativa el federalismo? Demasiado tarde. Ni Cataluña ni el País Vasco lo aceptarían hoy. Habría que estudiar Canadá, Suiza o Alemania. Pero el federalismo funciona cuando hay voluntad de converger en un estado, por federal que sea; hasta el estado libre de Baviera se siente Alemania. Necesitamos un Senado, auténtica cámara territorial, y una estructura de poder que converja, sin privilegios como el concierto económico. Hablamos de federalismo asimétrico, pero la simetría es la esencia del federalismo”.

En Brasil sí hay Senado Federal

Estos días se habla en España -aunque más de otros asuntos- sobre la reforma del modelo de estado. Federal, dicen muchos; hay que reformarlo, sostienen otros sin concretar nada (por no tener ideas, probablemente). Las alternativas no abundan, el modelo centralista está descartado por la mayoría. Ignacio Sotelo piensa que se puede estudiar el modelo federal alemán pero añade que es demasiado tarde implantarlo en España. Ni País Vasco ni Cataluña lo aceptarían. ¿Y entonces cuál es la propuesta?

Esta semana, en El País, José María Ruiz Soroa publica un artículo de opinión en el que se interroga sobre la conveniencia de implantar el federalismo en España. Son las frases de más jugo: “El éxito federal allí donde se ha dado no se debe a la perfección de las reglas, sino a la voluntad colectiva de convivir. [...] Nuestro Estado está condenado a la bilateralidad en las relaciones con Vasconia y Cataluña, nos guste o no, y ya va siendo hora de que lo aceptemos. Podremos ser federales cuando ambos territorios se independicen, antes no. [...] Mientras vivamos en una federacy (que es donde vivimos según todos los que entienden) tendremos problemas y conflictos. Son encauzables con voluntad de convivir. Y si no la hay, da igual el modelo, todos fallan por igual”.

Como indicaba Ignacio Sotelo “el federalismo funciona cuando hay voluntad de converger en un estado”. Y efectivamente, es necesario evitar las dinámicas centrífugas que llevan a la disfuncionalidad del actual estado de las autonomías. ¿Pero cómo congeniar la voluntad de convivir con esa dinámica centrífuga que obliga a la bilateralidad? Hace falta voluntad de convivir, sin embargo no se puede escapar de la bilateralidad o, dicho de otro modo, de la asimetría y la insolidaridad. Si dejamos que predominen los egoísmos como en el modelo que tenemos ahora esa voluntad requiere un esfuerzo más allá de lo exigible. ¿Entonces por qué no facilitar la convivencia modificando la Constitución?

Hay tabúes en este país que acaban inoculando entre los políticos un temor irracional. Se ha interiorizado que hay conceptos intocables y se dramatiza con eso de la ruptura de España y se sacralizan otros como soberanía, indisolubilidad o indivisibilidad. España es la voluntad de sus ciudadanos y ésta está por encima incluso del propio texto constitucional que debe adaptarse a aquella. Así, lo que está sucediendo desde hace años es que la Constitución ni siquiera representa la voluntad mayoritaria de los españoles o lo hace de manera inapropiada. Y ese corsé rígido que es debería sustituirse por otro más flexible.

Y este nuevo corsé (federal) nos ofrecería un estado más flexible, más abierto, tanto como para permitir que tenga las puertas abiertas para quien no quiera estar en él. Si la soberanía nacional reside en el pueblo español cámbiese el sujeto que puede ejercerla. Y no me digan que no se puede, todo se puede cambiar. «De la ley a la ley a través de la ley», eran las palabras de Torcuato Fernández-Miranda. Establecidos los mecanismos justos y cívicos para una eventual segregación de alguna parte del territorio español, admítase el derecho a separarse de una comunidad (un derecho fresco y moderno, sin alusiones a las argucias nacionalistas de los pueblos o los derechos históricos). Puede ser una provincia, una comunidad autónoma... Y llamarse Cataluña, Barcelona, Extremadura o Navarra.

14 de enero de 2013

La llamada de la pela

Recientemente leí la opinión de un catalán de ascendencia andaluza que estaba a favor de la independencia de Cataluña y hacía notar que se basaba en argumentos, es decir, que a Cataluña le convenía separarse de España para conseguir beneficio económico y bienestar. Stricto sensu, los que afirman estar a favor de la independencia de Cataluña porque le conviene económicamente no son nacionalistas, ya que éstos, aunque les mueva el dinero, apelan a los sentimientos, invocan la nación. Y aquellos son cercanos al lema “España nos roba” pero no lamentan las victorias de La Roja. Esta es la nueva corriente de independentistas gestada durante la crisis económica que salió a la luz a partir de la Diada del pasado septiembre. No han sentido la llamada de la patria sino la de la pela. Sin rodeos, como debe ser. Pero habría que pensar que cuando estas personas consideren que no es rentable económicamente la separación dejarían de ser independentistas...


...En cambio, en la naturaleza del verdadero nacionalismo está su carácter posesivo (lo mío, lo de los demás) y su representación distorsionada del mundo social (tomar la parte por el todo, que deriva de lo anterior). Se podría decir que no está sometido a las pautas de maduración normales, de hecho estas características son habituales en los niños pero no en la edad adulta. Asimismo, al ser ajeno a cualquier tipo de contexto histórico sus planteamientos permanecen invariables con el paso de los años y esto hace que parezca que vive en un autismo geográfico. A estos nacionalistas más rigurosos (o radicales) habría que decirles que un partido político debe velar por el bienestar de todos los ciudadanos y que da lo mismo cómo sea la tierra que pisamos. Pero se trata de política, por eso habría que saber hasta dónde estas afecciones, señas de identidad del nacionalismo, condicionan su política real.

El nacionalismo es inmune a las críticas decía Jon Juaristi. “En rigor, el núcleo del discurso nacionalista es inmune a la crítica porque se trata de una historia, no de una argumentación”. Es un debate que podría situarse en términos parecidos a los de ciencia-religión, razón-emoción. Los argumentos no le hacen daño, lo mismo que contraponer argumentos a la fe de los católicos no les hace daño, por eso, porque es una cuestión de fe. Contra la fe no se puede argumentar, y tampoco contra la fe nacionalista. PNV y CiU parten de la falsa premisa de que sus partidos son necesarios para proteger las peculiaridades de sus regiones. Sin embargo no debe unirse autonomía con bienestar, o independencia con bienestar. También es un error unir nacionalismo vasco a cultura vasca. Es un mito aceptado mayoritariamente por la sociedad y alimentado no solo por el nacionalismo. El discurso que habla más de territorios que de ciudadanos está más cerca de la Edad Media que del mundo moderno. Es, a todas luces, un anacronismo pero apelar a los sentimientos (tierra, pueblo, lengua, costumbres) y no a la razón sigue dando beneficios y, por eso, se mantiene. Tener más dinero que los demás mola y esta parte del discurso nacionalista ha sido asumida por casi todos los demás partidos no estrictamente nacionalistas (PSC, PSE, PP vasco y catalán) ya que da votos. En este sentido, es sintomática una reciente declaración de Pere Navarro, primer secretario del PSC. “Queremos que se reconozca la singularidad de Cataluña”. Lo que hay detrás de la frase de Pere Navarro, críptica solo en apariencia, es que Cataluña es singular (especial, diferente, distinta, inconfundible...) y le corresponden unas competencias fiscales que los demás no deben tener (puesto que la que es singular es Cataluña). Nótese aquí la raíz insolidaria del nacionalismo. Después de más de 30 años de autogobiernos, ¿tiene sentido continuar con el debate identitario? Mientras dé votos y dinero, que es lo que cuenta al fin y al cabo, sí. La telebasura también existe porque da dinero. El debate ético está fuera de todo planteamiento.

Sí son conscientes de que deben actualizar la semántica que recubre su ideario para adaptarla a los nuevos tiempos. Ahora está de moda el concepto más moderno de “derecho a decidir”. Pero se siguen utilizando conceptos trasnochados, aunque quizá menos que en otros tiempos, en frases como “el pueblo catalán tiene derecho a” y se ha sustituido “el hecho diferencial catalán” por “la singularidad de Cataluña”, que suena más fino. Detrás de todo, por supuesto, sigue estando la pela, por eso no se puede tomar en serio a políticos como el actual presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, que están a favor del derecho a decidir pero no mueven un dedo para que este concepto u otro parecido sea introducido en la Constitución y poder hacer una consulta legal a todos los efectos. Tengo que pensar que todo el movimiento que hay ahora en Cataluña es más de lo de siempre. La vieja estrategia del regateo. Para obtener 30 pido 50, o para tener competencias fiscales convoco una consulta popular secesionista.

Cada vez hay más voces que piden una modificación del actual estado de las autonomías para adaptarlo al mundo postcrisis que se avecina. Propone Emilio Guevara, exdiputado general de Álava, una Ley de Claridad española y suena muy bien. La situación requiere poner los cojones encima de la mesa porque la tradicional desidia española ha dejado que se enquiste y el pronóstico no es bueno. Observen la respuesta que da el filósofo Ignacio Sotelo, interpelado recientemente en El Mundo sobre si el federalismo alemán puede ser un modelo para España: “En el 78 hubiera sido imposible. El estado de las autonomías ha fracasado porque lleva consigo una dinámica centrífuga, además de que es carísimo. Su defecto principal es permanecer abierto indefinidamente. Pero ¿es la alternativa el federalismo? Demasiado tarde. Ni Cataluña ni el País Vasco lo aceptarían hoy. Habría que estudiar Canadá, Suiza o Alemania. Pero el federalismo funciona cuando hay voluntad de converger en un estado, por federal que sea; hasta el estado libre de Baviera se siente Alemania. Necesitamos un Senado, auténtica cámara territorial, y una estructura de poder que converja, sin privilegios como el concierto económico. Hablamos de federalismo asimétrico, pero la simetría es la esencia del federalismo”.

23 de septiembre de 2012

Aggiornamento siglo XXI

La Iglesia Católica tiene preceptos que resultarían sorprendentes dentro de una organización privada moderna. Ha llegado a decirse que debe evolucionar para adaptarse a las exigencias de la sociedad actual. ¿Qué pasaría si iniciasen un aggiornamento real?

Podrían aceptar mujeres sacerdotes con los mismos derechos que los hombres sacerdotes, o suprimir el celibato para la ordenación y durante todo su ejercicio, o aceptar el divorcio como una decisión libre que afecta a dos personas, o reconocer la homosexualidad como otra forma de sexualidad y, por tanto, también los derechos de las familias formadas por parejas homosexuales. Podría haber un reconocimiento de los descubrimientos de la Ciencia, como en su momento apuntó Miret Magdalena. Podrían admitir las diversas clases de anticoncepción como una forma de relacionarse del ser humano. Podrían corregir alguna de esas anomalías ¿o cabe decir que es lógico que las mantengan puesto que es una organización atípica que perdería su esencia si lo hicieran?

Lothar Wolleh

Entre tanto, la Iglesia Católica sigue teniendo un estado propio, manteniendo de esta manera otro de esos anacronismos medievales -medieval, puesto que los Acuerdos de Letrán son hijos de los medievales estados pontificios- que sobreviven en el siglo XXI. Es inaceptable es que el papa siga teniendo la condición de jefe de estado y que tengan que rendirle honores los presidentes de gobierno y jefes de estado democráticos de otros países.

Siguen manteniendo la propiedad de un patrimonio que pertenece a toda la sociedad. Las catedrales, por ejemplo, no son solo lugares de culto, son patrimonio cultural, histórico y artístico de todos los ciudadanos, construidas y mantenidas con el dinero de todos.

En España siguen financiándose a través de asignaciones tributarias de los presupuestos del estado cuando lo propio de una organización privada sería que se autofinanciase.

Han intentado mejorar las relaciones con otras iglesias sin embargo deben aprender a relacionarse con las personas que no tienen creencias. Es inaceptable que sigan postulándose como los abanderados de una supuesta superioridad moral que les faculta a decidir lo que está bien y lo que está mal.

Son una empresa (o bien holding financiero) con ínfulas moralistas. La Iglesia podría creer en lo que dice pero simplemente lo que está haciendo es lo que hacen todas las empresas: defender sus intereses. Siguen haciendo lo que es habitual en ellos: pedir dinero e invertir (o desinvertir) para lucrarse.

Una persona normal prefiere estar en una terraza bebiendo cervezas antes que hacerse preguntas. Puede que si se las hiciera se respondiera que sí, que el dios cristiano, que todos los dioses son una creación de nuestra mente perezosa, es aquella que si se le pregunta si cree en Dios responde que sí, aun teniendo dudas, porque -naturalmente- hay cosas más importantes en la vida que resolver esas dudas: beber cervezas en una terraza.

Mientras estamos con la cerveza en la mano la Iglesia sigue siendo una de las vacas sagradas de esta sociedad. La religión pertenece al ámbito de lo privado y España, pudiendo ser un estado laico ajeno a los pensamientos íntimos de las personas, sigue siendo un estado aconfesional que permite privilegios a la Iglesia Católica, refrendados en los concordatos de 1979. De esta manera, siguen teniendo una influencia injusta y fuera de toda lógica.

El aggiornamento interno de la Iglesia es secundario. Es la sociedad y son los estados (la Iglesia no lo va a hacer) los que deben dar pasos para ponerla en el sitio que le corresponde dentro de la sociedad: lejos del poder. De la mano de los ciudadanos está que cada vez tenga menos influencia. Cámbiese lo que haya que cambiarse.

21 de agosto de 2012

La culpa es de los bancos

Cada vez hay más chinos en España. “En una década, la comunidad china en España se ha multiplicado por seis, un crecimiento superior a la media de otras nacionalidades, que se multiplicó por cuatro”. Pero son pocos. “Necesitamos que vengan más chinos”. Así lo afirma Pedro Nueno, del IESE. Está claro, si aquí no se hacen bien las cosas habrá que traer personas competentes de fuera.


Maodong Chen, empresario chino, 14 años en España, dice que “Los españoles no pagan, no los quiero en mi negocio. Me quedo con los chinos, que son serios”. Y continúa, “No queremos que nuestros hijos se conviertan en señoritos españoles. Y estamos muy preocupados. Aquí no se desarrolla la cultura del trabajo y del esfuerzo”. Para Lidan Qi, abogada, 22 años en España, “La imagen de España no es positiva”.

Margaret Chen está casada con un español y trabaja para Telefónica. Ella “Habla de España con la expresión con la que uno se refiere a un pobre enfermo al que respeta: nuestra imagen no es buena. En síntesis: no hemos hecho las cosas bien, seguimos sin aprender, quieren ayudarnos, les caemos simpáticos, pero debemos trabajar mejor”.

España, un alumno con potencial pero vago y contestón. El españolito medio no conoce el significado de la palabra autocrítica, y les aseguro que está aceptada por la RAE. La culpa de cualquier cosa siempre la tienen los demás, ya sean personas físicas o jurídicas. Alguien dijo que la culpa de la crisis era de los bancos, por lo tanto la culpa ahora es de los bancos, pero mañana -como otras veces- la responsabilidad sobre cualquier tipo de contratiempo la tendrá el empedrado, que llovía, que hacía demasiado calor o fulano, que me miró mal.

No se trata de hacerse valer en el exterior -eso viene después-, hay un trabajo previo más básico, se trata de cambiar una mentalidad, una mentalidad equivocada. El gobierno puede hacer mucho, pero esencialmente es un problema cultural y, por lo tanto, educativo. Porque todo se cura mediante la educación. Pero eso lleva tiempo. Así que si quieren un cambio drástico les propongo que el próximo presidente del gobierno español sea chino, un chino como cualquiera de los tres que he citado. Ese sería el primer paso, el segundo sería hacer caso a lo que diga. Después ya podríamos beber cervezas más tranquilos.

¿La culpa la tienen los bancos? Para Maodong, Lidan y Margaret creo que no. Háganles caso.

4 de julio de 2012

Vicente, patrón de España

La importancia de Vicente del Bosque en esta Selección


Insaciable. "Es lo que tiene que ser el futbolista español... Resulta muy lírico decir que educamos a los chavales para que se diviertan, prosigue, pero hay que competir, querer ganar, porque no hay factor más motivante que la competición. Tú no puedes entrenar si no hay un resultado de por medio. Es el estímulo para cualquier ejercicio con la pelota".

Esto decía Vicente del Bosque en El Mundo en el año 2008, poco antes de tomar el mando de la Selección española de fútbol. Resultan curiosas algunas fórmulas periodísticas. Se dice de José Mourinho que es un ganador. ¿Y Del Bosque no lo es? Sí, claro que lo es. Porque una cosa es un grupo y otra un equipo. En el equipo está el molde del que selecciona, dirige y manda. Tiene ayudantes y los jugadores deben cooperar, por supuesto. Pero el equipo es reflejo de la personalidad del líder y Vicente, que no se anda con lirismos, les ha inculcado el gusto por ganar apoyándose, naturalmente, en el factor motivador de la competición.

España tiene una gran generación de jugadores, es cierto, pero no es la primera vez que la tiene. Otras veces hubo desunión en el vestuario, falta de confianza, falta de proyecto deportivo, falta de liderazgo. Ahora hay todo eso. Es más, llegará el momento en que España gane sin una gran generación de futbolistas pero con todo lo demás, que es lo necesario. Otras selecciones lo han hecho.

Del Bosque no solo es un ganador, es un ejemplo de sensatez. Relativiza las victorias, ensalzando siempre al equipo contrario, sabiendo que el resultado podría haber sido otro cambiando unos pocos detalles. Cree en lo que hace y pone en marcha sus planteamientos a pesar de los contratiempos. No solo eso, además transmite la seguridad de saber lo que hace, con toda la tranquilidad que esto aporta. Está enfocado hacia el objetivo -ganar- y lo demás importa poco. Pongo dos ejemplos.

Durante la rueda de prensa posterior a la final del Campeonato del Mundo 2010 los periodistas, ante el evidente juego sucio empleado por el equipo holandés durante el partido, insistieron a Del Bosque preguntándole si le sorprendió esta circunstancia (se emplearon los términos nasty tackling y juego brusco). La respuesta de Del Bosque fue: "Estoy obligado a felicitar a nuestro rival que nos ha hecho un partido muy difícil, que nos ha maniatado, no nos ha dejado jugar con comodidad... son subcampeones del mundo y ha sido un partido muy intenso"... Ya ha conseguido la victoria y evita morder la carnaza que le tiran, que no le va a traer nada bueno.

Durante la Eurocopa 2012, en el último entrenamiento antes de la semifinal Portugal-España, Del Bosque ordena ensayar los lanzamientos desde el punto de penalti porque sabe que los penaltis no son una lotería (a pesar de lo extendida que está la creencia contraria). España pasa a la final tras eliminar a Portugal por penaltis. Recuerdo haber oído al exseleccionador Javier Clemente que él no ensayaba los lanzamientos de penaltis. Los hechos no suceden por casualidad y Del Bosque pone los medios para superar la eliminatoria.

Para ser un buen entrenador no hace falta insultar ni dar titulares a los periodistas. Es suficiente con lograr resultados.

12 de junio de 2012

Salvar al Tío Pepe

Este mediodía, un hombre cuya identidad todavía se desconoce se ha inmolado quemándose a lo bonzo en la céntrica Puerta del Sol de Madrid ante las miradas incrédulas de los muchos viandantes que a esa hora transitaban por la zona. Posteriormente, ha sido trasladado con urgencia al hospital Gregorio Marañón, donde ha sido ingresado con pronóstico grave.

Varios testigos han afirmado que estaba tranquilamente sentado en un banco con una camiseta que llevaba inscrito el lema Salvemos Tío Pepe y de improviso se ha levantado, se ha rociado el cuerpo con un líquido inflamable y se ha prendido fuego, siendo auxiliado después por varias personas que han sofocado las llamas con varias prendas de ropa.

Las autoridades municipales han lamentado que se produzcan este tipo de hechos y han hecho un llamamiento para recuperar la cordura. Además, han anunciado que próximamente va a haber una reunión con los propietarios del edificio de Puerta del Sol nº 1 para buscar un acuerdo sobre el retorno del luminoso al tejado. A su vez Apple, que va a abrir una tienda en los bajos del edificio y sensible a los sentimientos de la ciudadanía, quiere tomar parte en la decisión que se tome al respecto.


(Esto es ficción, no es una noticia. No intenten suicidarse. A pesar de los políticos, vivir merece la pena).

7 de junio de 2012

Nacionalfutbolismo vasco-catalán

España no es un país serio. Si lo fuera, no se habría producido la segunda infamia copera del pasado 25 de mayo después de la ocurrida hace tres años. Todavía puede ser peor si se siguen sin tomar medidas para frenar este tipo de actos de propaganda nacionalista. Sí, la propaganda caracteriza este tipo de nacionalismos basados en el odio irracional. ¿Alguna vez han puesto argumentos encima de la mesa? No, lo más genuino del vasquismo-catalanismo se manifiesta mediante silbidos al himno de España.

Gonzalo Arroyo

La plebe solo entiende el idioma de la coacción y los nacionalistas no son la excepción. La Federación española de fútbol debe poner unas reglas claras de respeto por los símbolos de España en la Liga española y en la Copa de España, debe mandar el mensaje de que habrá consecuencias negativas para los clubs cuyas aficiones no se comporten con el debido respeto. Si alguien tira desde la grada un objeto e impacta en el árbitro hay una sanción para el club local; si alguien tira una bengala al césped, ídem; si los aficionados originan gastos y causan desperfectos en una ciudad, el ayuntamiento hace responsables a los clubs; si es abucheado el himno de España debe ser sancionado el club de los abucheadores.

¿Es acaso normal lo sucedido?, ¿no va a pasar nada?, ¿no se va a tomar ninguna medida? Hay quien dice que sí, que es normal; y hay quien dice que, sin ser normal, no se puede hacer nada. ¿Cómo que no se puede hacer nada? Lo que sucedió en 2009 fue suficiente para para hubiera habido alguna reacción, este año se vuelve a repetir. Y el lehendakari de todos los vascos, cuando Esperanza Aguirre sugiere una medida en la buena dirección (la Presidenta de la Comunidad de Madrid pidió que el partido se suspendiera si se producían abucheos al himno) en un alarde de mediocridad, se pone del lado de los futuros abucheadores, chusma maleducada e ignorante, pidiendo a Esperanza Aguirre la retirada de sus palabras.

Patxi ha demostrado no tener agallas, ni honor, ni altura política y no merece mi respeto. El Príncipe de Asturias, la vicepresidenta del Gobierno, el presidente de la Federación..., teniendo en cuenta que fueron 27 segundos ensordecedores, ¿pudieron escuchar el himno o solo lo intuyeron? Se desprecia el himno de España y las autoridades que representan al pueblo español hacen como si no pasara nada. ¿Se dan cuenta por qué crece la indignación en España? También, por la indignidad de nuestras autoridades. Su inacción les hace corresponsables de la infamia.

No he advertido reacción alguna por parte de los clubs que vaya en la dirección de sancionar este tipo de actos, ni de los seguidores de Athletic y Barça que sí respetan el himno y son educados. Tengo en cuenta que en los estadios de fútbol se junta lo peor de cada casa, pero no se me podrá acusar de que pagan justos por pecadores o de que meto a todos en el mismo saco. Llevo tres años esperando una reacción (aunque no empezó todo en 2009, viene de antes). Las aficiones de estos dos clubs están las primeras en la lista negra de la mala educación y de la falta de respeto. De aficiones señoriales, nada.

Vaya todo mi desprecio para la prensa y los políticos que se han congratulado de los abucheos al himno de España. Nacionalismos catalán y vasco, basta ya de mezclar política y deporte, expresen sus complejos fuera de los estadios, ustedes son la caverna.

31 de mayo de 2012

Tribulaciones del Eurofestival

1974. Es el turno de Suecia. Abba va a interpretar Waterloo, la canción con la que ganará el festival de ese año. Sven-Olof Walldoff,


el director de la orquesta, comparece en la sala del Brighton Dome mano en el pecho, disfrazado de Napoleón. Sven-Olof se convirtió en icono eurovisivo instantáneo; Abba, en fenómeno global paradigmático. Después de aquello, ya han pasado unos años, el Eurofestival navega a la deriva. Y no es que entonces las cosas fueran perfectas, pero había una esencia que ahora se ha perdido.

Ha habido una tendencia, por decirlo de alguna manera, hacia la democratización del festival, pero se han producido rectificaciones. TVE se abrió a la posibilidad de que la audiencia eligiera al cantante. Tras la experiencia de Rodolfo Chikilicuatre, y con el fin de evitar las osadías del populacho, ahora preselecciona o elige a sus representantes. El sistema de votación del festival era mediante el televoto de la audiencia cuando tradicionalmente las puntuaciones las daba el jurado de cada país. Ahora han vuelto al jurado, aunque al 50 % con el televoto, para evitar los sesgos del voto emigrante.

Es incomprensible que no haya restricciones al idioma. Las hubo en el pasado, aunque no en el caso de 1974 en el que Abba ganó el festival con una canción en inglés. Si Europa es un continente con tantos países no se entiende que no se obligue a interpretar las canciones en el idioma propio de cada país. Se está falseando la realidad idiomática europea. Llegará un momento en que todos los países canten en inglés, y este es un festival europeo y no de la Commonwealth of Nations.

Antes la música era con orquesta en vivo, pero se suprimió alegándose como excusa que costaba dinero. Posteriormente, ya con las voces en vivo y las pistas musicales pregrabadas, se cometió la aberración de prohibir el sonido directo de los instrumentos musicales durante las actuaciones. Definitivamente, un festival de música en el que se prohibe el directo instrumental no puede ser tomado en serio. Solo las voces deben ser en vivo. ¿Y por qué no se prohiben también, para que el teatro sea completo? ¿Se imaginan una orquesta con los músicos haciendo que tocan los instrumentos? Podría ser, aunque ya saben que cuesta dinero, también como parte del atrezo.

El Festival de Eurovisión era antes, no hace tanto, un concurso con principios. Aunque siempre ha habido vaivenes. En los últimos años se ha producido una buena noticia. La RAI vuelve a concursar, después de muchos años sin participar. ¿No es una anomalía que participen en un concurso europeo países como Israel y Turquía e Italia no?

Europa debe ser un continente abierto pero debe tener unos principios y unos objetivos claros, una flecha que seguir, y que la flecha apunte a un solo sitio, que no la mueva el viento de los políticos veleta. Hay que establecer unas reglas, que no las hay. Europa está por encima de los intereses de los países que la integran. Falta un pensamiento común. Unión europea, pero no de pensamiento. Siguen teniendo mucho peso los nacionalismos y sigue habiendo un forcejeo entre la seriedad y el carnaval, algo que se puede ver más claramente en España, donde se interiorizó el lema “A vivir, que son dos días” y donde se está viendo que demasiadas personas se resisten a abandonarlo. Cambiar un esquema mental en una persona es difícil, para cambiarlo en una sociedad entera hace falta una catarsis colectiva, un verdadero exorcismo para que la transformación sea real y duradera. Europa debe tener una esencia, una identidad, debe ser un corral de un gallo.

23 de mayo de 2012

Razón moral vs. Razón política

“La banda y quienes la apoyaron no cometieron un error del que ahora han despertado, sino centenares de crímenes que exigen reparación”. Así cerraba El País un reciente editorial. Es cierto, centenares de crímenes no se cometen por error. Actuaron a conciencia entonces y siguen haciéndolo ahora.

Fundiéndose en negro

Hace unos meses ETA -a la fuerza ahorcan- decidió “el cese definitivo de su actividad armada”. Fue como consecuencia de la suma de varios factores. Un reciente Acuerdo parlamentario en el Congreso de los Diputados los resume de esta manera: “La movilización de la sociedad contra el terrorismo por las libertades, la unidad de las fuerzas políticas, la labor ejemplar de las víctimas del terrorismo, la firmeza del Estado de Derecho en la aplicación de la ley, la actuación de los cuerpos y fuerzas de seguridad y la cooperación internacional”. Hay quien no suscribe estos asertos sabiendo que son ciertos, y lo hace a conciencia porque ETA & Cía, mejor que nadie, saben que han sido las detenciones (y demás) las que la han debilitado.

Durante muchos años, ETA y alrededores han creado una realidad paralela. Una guerra, dos bandos, lenguaje bélico. Todo valía para ganar esa guerra. Han sido 50 años poniendo bombas y pegando tiros. Esos 50 años, ha escrito Arnaldo Otegi desde la cárcel de Logroño, han sido una campaña armada que ahora cesa simplemente porque ha habido un cambio de una estrategia político-militar a otra pacífica y democrática. Y añade: “Hemos tenido que convencer a nuestros cuadros y militantes de la necesidad de adoptar la estrategia más eficaz para conseguir nuestros objetivos políticos”.

Una consecuencia de ese cambio de estrategia es que ahora la izquierda abertzale ha vuelto al Congreso de los diputados. En una entrevista a Joseba Permach en el Diario Vasco: “Es obvio que para cambiar los actuales marcos, ese cambio ha de llevarse a partir de la legalidad y los marcos vigentes... Existe una realidad jurídica que debe amoldarse a la realidad mayoritaria de este país”. Han decidido cambiar el marco legal desde dentro. De momento se limitan a hostigar al Gobierno para que modifique sus posiciones en materia penitenciaria y esperan -y van a conseguir- entrar en el Parlamento Vasco con un partido legal (están pensando en el nombre de la próxima coalición). Como dijo Pernando Barrena en el Gara no hace mucho: “Lograremos mover ese elefante. Nuestro reto es que las posiciones inmovilistas sean política y socialmente insoportables”. Pero en el horizonte siempre está el “derecho a decidir”, hacia el que quieren avanzar con acuerdos con el enemigo político-militar.

Hay “un conflicto que se remonta siglos atrás” y su origen es político. Esas nubes del tiempo dibujadas por el imaginario batasuno dejaron precipitaciones en forma de ETA. Hay muchos patriotas vascos que han matado, pero lo hacían por motivaciones políticas, por lo tanto son presos políticos. Nada más lógico, desde luego, que convertirse en asesino si uno nota la opresión del estado español. Según esta lógica, hay un conflicto y corresponde una solución, y por lo tanto, para los más de 500 presos de ETA la solución debería ser una y no una para cada uno de ellos. Además, se presiona mejor al Gobierno con un bloque de 500 presos que si éstos actúan por libre. El diálogo directo que piden con el Gobierno español “se tiene que ceñir exclusivamente a las consecuencias derivadas del conflicto político y la superación definitiva de la confrontación violenta, con la vuelta a casa de presos y exiliados, con la desmilitarización del país y con el desarme de la organización ETA”. ¿Desmilitarización del país? Ya ha habido algún amago, pero no tardarán en pedir la salida del ejército español de Euskadi y Navarra. En la escenografía verbal con la que el mundo patriota envuelve la realidad para acomodarla a la realidad de su burbuja insana, los presos etarras son presos políticos pero, sin embargo, no piden su liberación. Nada sería más lógico que pedir la liberación de unos presos que son políticos. Pero sólo se limitan a pedir el fin de la dispersión puesto que “supone una flagrante vulneración de derechos” reconociendo, tácitamente, que están en la cárcel por matar.

Hay una elaboración mental en los independentistas vascos que es el núcleo del supuesto conflicto político. Ese conflicto “es el derecho a ser y decidir -derecho de autodeterminación- que nos corresponde como pueblo; esto es lo que se nos niega por parte del estado español y el francés y que hay que encarar a través del diálogo entre las formaciones políticas, las diferentes culturas políticas, las cuatro patas políticas de este país” -Mundo batasuno, PNV, PP y PSOE-. ¿No hacen falta más patas? Si los que niegan esos supuestos derechos son el estado español y el francés ¿por qué se excluye de ese diálogo a los partidos franceses? Se trata de ocultar que la representación política del nacionalismo en los territorios franceses vascos es minoritaria. Y esto nos lleva a hacernos algunas preguntas. ¿Esto quiere decir que el “conflicto político”, en el fondo, solo afecta a España?, ¿no hay tal conflicto donde el nacionalismo no tiene fuerza? Si los “estados opresores” eran/son España y Francia ¿por qué ETA solo mataba, casi exclusivamente, a españoles?, ¿por qué no afirmar que, en el fondo, el nacionalismo vasco es un movimiento antiespañol?

Desde otro ángulo, esa elaboración nos remite al dogmatismo esencialista de las reclamaciones: “nos corresponde como pueblo... los derechos históricos, nacionales y sociales del pueblo vasco”. ¿Cuál es el pueblo vasco?, ¿quién ha decidido que al “pueblo vasco” le corresponda algo? No engañen, la fuerza de estas reivindicaciones proviene de las urnas y no de la fuerza de un destino que “nos corresponde” por derecho. Es legítimo reivindicar argumentando beneficios para la sociedad o pretendiendo el bienestar de los ciudadanos, pero no lo es si casi todo el peso de estas reclamaciones procede de unos “derechos” caídos del cielo. Resulta curioso, por otro lado, que en esta sociedad, donde el lenguaje de lo políticamente correcto campa a sus anchas, se siga aceptando y el nacionalismo vasco siga apelando al trasnochado concepto de pueblo como gran soporte de sus reivindicaciones, ignorando la generalización del fenómeno de la inmigración y el imparable avance de la globalización que, a distintos niveles, lo dejan muy diluido.

Una guerra, dos bandos. Siempre son recurrentes las alusiones al PNV. Éste, en el lado del independentismo, en teoría. Hubo en el pasado múltiples llamadas de atención (PNV español), reproches, recriminaciones e intentos de desprestigiar a la Ertzaintza (cipayos) para que no actuara contra ETA ni contra ningún patriota vasco. ETA ha asesinado ertzainas pero no llegó a asesinar políticos del PNV (se quedaron con las ganas de matar al exconsejero Atutxa, que osó llamarlos asesinos). Entonces sabían, y no se les ha olvidado, que necesitan al PNV para presionar al Gobierno y para sumar votos en un eventual plebiscito de autodeterminación con el objetivo de conseguir “un marco de soberanía política y económica real”. De esta forma, le invitan a aparcar los “intereses partidistas”, tendiéndole la mano “para el trabajo común en Madrid”, le proponen “una alternativa en clave de país” puesto que ellos y el PNV son “fuerzas que creen en los derechos de Euskal Herria como nación”. Pero el PNV ha apoyado el Acuerdo del Congreso del 21 de febrero y por eso siguen los reproches. “El actual Euskadi Buru Batzar carece de estrategia para la resolución del conflicto político”, “la prioridad son ellos mismos y no Euskal Herria”, (que el PNV apoye el texto lo consideran) “preocupante e incomprensible” porque “se ha alineado en el frente de la exclusión” -¿en el frente español?-.

Tras el anuncio de ETA del 20 de octubre comienza otro partido y el mundo patriota quiere llevar la iniciativa. Y, como siempre, con la cara bien dura. Se refieren a ese reciente Acuerdo del Congreso de la siguiente manera: “Con este pacto, han querido dibujar un esquema de vencedores y vencidos, mientras que la mayoría social de Euskal Herria transita en otra dirección”. Concretamente en la dirección en la que "todos y todas las vascas seremos vencedores" (sic). We are the champions. ETA gana, el PNV gana, el PP gana, la AVT gana, el PSOE gana. Organizan el partido, lo arbitran y compiten. Han hecho el diagnóstico (existe un conflicto) y, por lo tanto es necesaria una solución para resolverlo. Para ello plantean una “hoja de ruta” (Acuerdo de Gernika y Conferencia de Aiete) con el fin de solicitarle al Gobierno español que tome medidas que les beneficien y, además, eligen a unas organizaciones internacionales (mediadoras, puesto que hay un conflicto) para que presionen a su favor.

No matan pero el chantaje no cesa. ETA no se ha disuelto. Son igual de demócratas que hace tres años, que hace quince. No se andan por las ramas para responder. Hace unos meses el diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano se refería a los atentados de ETA en Cataluña de la siguiente manera: “Lo que pasó fue más que un error. Los vascos debemos respeto en especial a las víctimas de Cataluña porque sucedió en un momento en que la sociedad vasca había recibido mucho apoyo de los catalanes”. Aparte de la falaz y pertinaz sustitución de la parte por el todo que siempre fue su marca, se sigue constatando la ruina moral en la que viven junto a sus votantes.

En las guerras, el bando derrotado firma unos acuerdos, unas capitulaciones, en su caso. Pero el mundo patriota no va a participar en acuerdos que impliquen que ETA ha resultado perdedora. ETA era un camino para lograr la independencia y ahora, al parecer, van a intentarlo sin ella. Ese camino era válido y no se arrepienten de nada. Siguen donde ETA lo dejó. Firmar la derrota sería anular su propia historia.

En febrero, UPyD propuso ilegalizar Amaiur. Los demás partidos reaccionaron con el acuerdo al que ya me he referido. Han cambiado las circunstancias políticas, pero Sortu sigue siendo lo que era Batasuna. Mismas personas, mismas ideas. Este Gobierno y los gobiernos sucesivos se enfrentan a un dilema moral, en el que UPyD quería incidir, y tienen que afrontarlo con acciones políticas. Que no les tiemble la mano.