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14 de abril de 2011

Los estándares de lo políticamente correcto

Cada vez que se acerca un periodo de elecciones suelen aparecer en los medios noticias sobre la cartelería electoral. Ahora la noticia llega desde Menorca. Soledad Sánchez Mohamed es candidata por el Partido Democrático de Ciutadella a la alcaldía de Ciudadela y no hace mucho instaló este cartel en la sede de su partido.


La candidata afirma: «Tras filtrarse la fotografía en la red, decidí convertirla en un cartel enorme y poder colocarlo en el mostrador de la sede donde lo podría ver todo el mundo». El partido Esquerra de Menorca-Esquerra Unida (EM-EU) denuncia el cartel ante el Instituto de la Mujer del Gobierno Balear y éstos instan primero por carta y luego por correo electrónico a que retire el cartel. Ayer, día 13, lo retira.

Iñaki Silveira (candidato de EM-EU) dice: «No es admisible, bajo ningún concepto, la utilización sexista del cuerpo de la mujer para fines no adecuados». Lila Thomas (directora del Institut de la Dona) dice: «Si la señora Soledad Sánchez se considera a sí misma un objeto, se lo respetamos, pero no por ello puede dar publicidad a una imagen que clasifica a todas las mujeres. No puede utilizar el cuerpo femenino como un objeto erótico, ni mucho menos hacerlo servir como reclamo electoral». Soledad Sánchez dice: «Cada persona es libre de expresarse como quiera y yo utilizo mis pechos y mi cuerpo como me da la gana» y sobre EM-EU añade que «se vaya a freír espárragos con su puritanismo de tres al cuarto».

Es cierto que hace una utilización erótica del cuerpo femenino pero es su cuerpo y es su partido político. No veo sexismo por ningún lado y no veo por qué no puede utilizar su cuerpo como reclamo electoral. No quiero pensar qué habría pasado si un candidato varón hubiese utilizado un cartel con dos pechos de mujer. ¿Clasifica a todas las mujeres? La candidata está actuando en su nombre, Sole Sánchez, y no en nombre de la mujer. Es Lila Thomas quien dice que clasifica. Es Lila Thomas quien no respeta al solicitar la retirada del cartel. Iñaki Silveira y Lila Thomas están dando opiniones personales lo mismo que yo puedo darlas. Ellos sí están hablando en nombre todas las mujeres y eso es lo que no es admisible, pontificar de esa manera.

Quiero saber qué molesta de esa fotografía. ¿Hace acaso apología de la violencia?, ¿molesta que se vean los pezones?, ¿molesta que sean grandes los argumentos?, ¿molesta que esté titulado en español?, ¿molesta que haya un señor tocándola los pechos? Me gustaría preguntarle a Lila Thomas qué cambiaría de ese cartel para que, según su opinión, no fuese sexista y no atentase contra la dignidad de la mujer. La próxima vez que suceda un caso similar tengo la sensación de que el Instituto de la Mujer de turno volverá a inclinar el pulgar hacia abajo y sabremos qué es sexista para su directora pero nos quedaremos sin saber lo que no es sexista, y habremos asistido a un nuevo episodio de censura en España y, acaso, se habrán estrechado más los estándares de lo políticamente correcto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una puntualización: clasifica a las todas mujeres en tanto en cuanto los pechos es una cualidad de la mujer. Es algo general a todas las mujeres.

Titus dijo...

Entiendo que Lila Thomas se refiere a la imagen de mujer objeto que ella dice que transmite el cartel.