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21 de agosto de 2012

La culpa es de los bancos

Cada vez hay más chinos en España. “En una década, la comunidad china en España se ha multiplicado por seis, un crecimiento superior a la media de otras nacionalidades, que se multiplicó por cuatro”. Pero son pocos. “Necesitamos que vengan más chinos”. Así lo afirma Pedro Nueno, del IESE. Está claro, si aquí no se hacen bien las cosas habrá que traer personas competentes de fuera.


Maodong Chen, empresario chino, 14 años en España, dice que “Los españoles no pagan, no los quiero en mi negocio. Me quedo con los chinos, que son serios”. Y continúa, “No queremos que nuestros hijos se conviertan en señoritos españoles. Y estamos muy preocupados. Aquí no se desarrolla la cultura del trabajo y del esfuerzo”. Para Lidan Qi, abogada, 22 años en España, “La imagen de España no es positiva”.

Margaret Chen está casada con un español y trabaja para Telefónica. Ella “Habla de España con la expresión con la que uno se refiere a un pobre enfermo al que respeta: nuestra imagen no es buena. En síntesis: no hemos hecho las cosas bien, seguimos sin aprender, quieren ayudarnos, les caemos simpáticos, pero debemos trabajar mejor”.

España, un alumno con potencial pero vago y contestón. El españolito medio no conoce el significado de la palabra autocrítica, y les aseguro que está aceptada por la RAE. La culpa de cualquier cosa siempre la tienen los demás, ya sean personas físicas o jurídicas. Alguien dijo que la culpa de la crisis era de los bancos, por lo tanto la culpa ahora es de los bancos, pero mañana -como otras veces- la responsabilidad sobre cualquier tipo de contratiempo la tendrá el empedrado, que llovía, que hacía demasiado calor o fulano, que me miró mal.

No se trata de hacerse valer en el exterior -eso viene después-, hay un trabajo previo más básico, se trata de cambiar una mentalidad, una mentalidad equivocada. El gobierno puede hacer mucho, pero esencialmente es un problema cultural y, por lo tanto, educativo. Porque todo se cura mediante la educación. Pero eso lleva tiempo. Así que si quieren un cambio drástico les propongo que el próximo presidente del gobierno español sea chino, un chino como cualquiera de los tres que he citado. Ese sería el primer paso, el segundo sería hacer caso a lo que diga. Después ya podríamos beber cervezas más tranquilos.

¿La culpa la tienen los bancos? Para Maodong, Lidan y Margaret creo que no. Háganles caso.

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