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23 de septiembre de 2012

Aggiornamento siglo XXI

La Iglesia Católica tiene preceptos que resultarían sorprendentes dentro de una organización privada moderna. Ha llegado a decirse que debe evolucionar para adaptarse a las exigencias de la sociedad actual. ¿Qué pasaría si iniciasen un aggiornamento real?

Podrían aceptar mujeres sacerdotes con los mismos derechos que los hombres sacerdotes, o suprimir el celibato para la ordenación y durante todo su ejercicio, o aceptar el divorcio como una decisión libre que afecta a dos personas, o reconocer la homosexualidad como otra forma de sexualidad y, por tanto, también los derechos de las familias formadas por parejas homosexuales. Podría haber un reconocimiento de los descubrimientos de la Ciencia, como en su momento apuntó Miret Magdalena. Podrían admitir las diversas clases de anticoncepción como una forma de relacionarse del ser humano. Podrían corregir alguna de esas anomalías ¿o cabe decir que es lógico que las mantengan puesto que es una organización atípica que perdería su esencia si lo hicieran?

Lothar Wolleh

Entre tanto, la Iglesia Católica sigue teniendo un estado propio, manteniendo de esta manera otro de esos anacronismos medievales -medieval, puesto que los Acuerdos de Letrán son hijos de los medievales estados pontificios- que sobreviven en el siglo XXI. Es inaceptable es que el papa siga teniendo la condición de jefe de estado y que tengan que rendirle honores los presidentes de gobierno y jefes de estado democráticos de otros países.

Siguen manteniendo la propiedad de un patrimonio que pertenece a toda la sociedad. Las catedrales, por ejemplo, no son solo lugares de culto, son patrimonio cultural, histórico y artístico de todos los ciudadanos, construidas y mantenidas con el dinero de todos.

En España siguen financiándose a través de asignaciones tributarias de los presupuestos del estado cuando lo propio de una organización privada sería que se autofinanciase.

Han intentado mejorar las relaciones con otras iglesias sin embargo deben aprender a relacionarse con las personas que no tienen creencias. Es inaceptable que sigan postulándose como los abanderados de una supuesta superioridad moral que les faculta a decidir lo que está bien y lo que está mal.

Son una empresa (o bien holding financiero) con ínfulas moralistas. La Iglesia podría creer en lo que dice pero simplemente lo que está haciendo es lo que hacen todas las empresas: defender sus intereses. Siguen haciendo lo que es habitual en ellos: pedir dinero e invertir (o desinvertir) para lucrarse.

Una persona normal prefiere estar en una terraza bebiendo cervezas antes que hacerse preguntas. Puede que si se las hiciera se respondiera que sí, que el dios cristiano, que todos los dioses son una creación de nuestra mente perezosa, es aquella que si se le pregunta si cree en Dios responde que sí, aun teniendo dudas, porque -naturalmente- hay cosas más importantes en la vida que resolver esas dudas: beber cervezas en una terraza.

Mientras estamos con la cerveza en la mano la Iglesia sigue siendo una de las vacas sagradas de esta sociedad. La religión pertenece al ámbito de lo privado y España, pudiendo ser un estado laico ajeno a los pensamientos íntimos de las personas, sigue siendo un estado aconfesional que permite privilegios a la Iglesia Católica, refrendados en los concordatos de 1979. De esta manera, siguen teniendo una influencia injusta y fuera de toda lógica.

El aggiornamento interno de la Iglesia es secundario. Es la sociedad y son los estados (la Iglesia no lo va a hacer) los que deben dar pasos para ponerla en el sitio que le corresponde dentro de la sociedad: lejos del poder. De la mano de los ciudadanos está que cada vez tenga menos influencia. Cámbiese lo que haya que cambiarse.

21 de agosto de 2012

La culpa es de los bancos

Cada vez hay más chinos en España. “En una década, la comunidad china en España se ha multiplicado por seis, un crecimiento superior a la media de otras nacionalidades, que se multiplicó por cuatro”. Pero son pocos. “Necesitamos que vengan más chinos”. Así lo afirma Pedro Nueno, del IESE. Está claro, si aquí no se hacen bien las cosas habrá que traer personas competentes de fuera.


Maodong Chen, empresario chino, 14 años en España, dice que “Los españoles no pagan, no los quiero en mi negocio. Me quedo con los chinos, que son serios”. Y continúa, “No queremos que nuestros hijos se conviertan en señoritos españoles. Y estamos muy preocupados. Aquí no se desarrolla la cultura del trabajo y del esfuerzo”. Para Lidan Qi, abogada, 22 años en España, “La imagen de España no es positiva”.

Margaret Chen está casada con un español y trabaja para Telefónica. Ella “Habla de España con la expresión con la que uno se refiere a un pobre enfermo al que respeta: nuestra imagen no es buena. En síntesis: no hemos hecho las cosas bien, seguimos sin aprender, quieren ayudarnos, les caemos simpáticos, pero debemos trabajar mejor”.

España, un alumno con potencial pero vago y contestón. El españolito medio no conoce el significado de la palabra autocrítica, y les aseguro que está aceptada por la RAE. La culpa de cualquier cosa siempre la tienen los demás, ya sean personas físicas o jurídicas. Alguien dijo que la culpa de la crisis era de los bancos, por lo tanto la culpa ahora es de los bancos, pero mañana -como otras veces- la responsabilidad sobre cualquier tipo de contratiempo la tendrá el empedrado, que llovía, que hacía demasiado calor o fulano, que me miró mal.

No se trata de hacerse valer en el exterior -eso viene después-, hay un trabajo previo más básico, se trata de cambiar una mentalidad, una mentalidad equivocada. El gobierno puede hacer mucho, pero esencialmente es un problema cultural y, por lo tanto, educativo. Porque todo se cura mediante la educación. Pero eso lleva tiempo. Así que si quieren un cambio drástico les propongo que el próximo presidente del gobierno español sea chino, un chino como cualquiera de los tres que he citado. Ese sería el primer paso, el segundo sería hacer caso a lo que diga. Después ya podríamos beber cervezas más tranquilos.

¿La culpa la tienen los bancos? Para Maodong, Lidan y Margaret creo que no. Háganles caso.

4 de julio de 2012

Vicente, patrón de España

La importancia de Vicente del Bosque en esta Selección


Insaciable. "Es lo que tiene que ser el futbolista español... Resulta muy lírico decir que educamos a los chavales para que se diviertan, prosigue, pero hay que competir, querer ganar, porque no hay factor más motivante que la competición. Tú no puedes entrenar si no hay un resultado de por medio. Es el estímulo para cualquier ejercicio con la pelota".

Esto decía Vicente del Bosque en El Mundo en el año 2008, poco antes de tomar el mando de la Selección española de fútbol. Resultan curiosas algunas fórmulas periodísticas. Se dice de José Mourinho que es un ganador. ¿Y Del Bosque no lo es? Sí, claro que lo es. Porque una cosa es un grupo y otra un equipo. En el equipo está el molde del que selecciona, dirige y manda. Tiene ayudantes y los jugadores deben cooperar, por supuesto. Pero el equipo es reflejo de la personalidad del líder y Vicente, que no se anda con lirismos, les ha inculcado el gusto por ganar apoyándose, naturalmente, en el factor motivador de la competición.

España tiene una gran generación de jugadores, es cierto, pero no es la primera vez que la tiene. Otras veces hubo desunión en el vestuario, falta de confianza, falta de proyecto deportivo, falta de liderazgo. Ahora hay todo eso. Es más, llegará el momento en que España gane sin una gran generación de futbolistas pero con todo lo demás, que es lo necesario. Otras selecciones lo han hecho.

Del Bosque no solo es un ganador, es un ejemplo de sensatez. Relativiza las victorias, ensalzando siempre al equipo contrario, sabiendo que el resultado podría haber sido otro cambiando unos pocos detalles. Cree en lo que hace y pone en marcha sus planteamientos a pesar de los contratiempos. No solo eso, además transmite la seguridad de saber lo que hace, con toda la tranquilidad que esto aporta. Está enfocado hacia el objetivo -ganar- y lo demás importa poco. Pongo dos ejemplos.

Durante la rueda de prensa posterior a la final del Campeonato del Mundo 2010 los periodistas, ante el evidente juego sucio empleado por el equipo holandés durante el partido, insistieron a Del Bosque preguntándole si le sorprendió esta circunstancia (se emplearon los términos nasty tackling y juego brusco). La respuesta de Del Bosque fue: "Estoy obligado a felicitar a nuestro rival que nos ha hecho un partido muy difícil, que nos ha maniatado, no nos ha dejado jugar con comodidad... son subcampeones del mundo y ha sido un partido muy intenso"... Ya ha conseguido la victoria y evita morder la carnaza que le tiran, que no le va a traer nada bueno.

Durante la Eurocopa 2012, en el último entrenamiento antes de la semifinal Portugal-España, Del Bosque ordena ensayar los lanzamientos desde el punto de penalti porque sabe que los penaltis no son una lotería (a pesar de lo extendida que está la creencia contraria). España pasa a la final tras eliminar a Portugal por penaltis. Recuerdo haber oído al exseleccionador Javier Clemente que él no ensayaba los lanzamientos de penaltis. Los hechos no suceden por casualidad y Del Bosque pone los medios para superar la eliminatoria.

Para ser un buen entrenador no hace falta insultar ni dar titulares a los periodistas. Es suficiente con lograr resultados.

12 de junio de 2012

Salvar al Tío Pepe

Este mediodía, un hombre cuya identidad todavía se desconoce se ha inmolado quemándose a lo bonzo en la céntrica Puerta del Sol de Madrid ante las miradas incrédulas de los muchos viandantes que a esa hora transitaban por la zona. Posteriormente, ha sido trasladado con urgencia al hospital Gregorio Marañón, donde ha sido ingresado con pronóstico grave.

Varios testigos han afirmado que estaba tranquilamente sentado en un banco con una camiseta que llevaba inscrito el lema Salvemos Tío Pepe y de improviso se ha levantado, se ha rociado el cuerpo con un líquido inflamable y se ha prendido fuego, siendo auxiliado después por varias personas que han sofocado las llamas con varias prendas de ropa.

Las autoridades municipales han lamentado que se produzcan este tipo de hechos y han hecho un llamamiento para recuperar la cordura. Además, han anunciado que próximamente va a haber una reunión con los propietarios del edificio de Puerta del Sol nº 1 para buscar un acuerdo sobre el retorno del luminoso al tejado. A su vez Apple, que va a abrir una tienda en los bajos del edificio y sensible a los sentimientos de la ciudadanía, quiere tomar parte en la decisión que se tome al respecto.


(Esto es ficción, no es una noticia. No intenten suicidarse. A pesar de los políticos, vivir merece la pena).

7 de junio de 2012

Nacionalfutbolismo vasco-catalán

España no es un país serio. Si lo fuera, no se habría producido la segunda infamia copera del pasado 25 de mayo después de la ocurrida hace tres años. Todavía puede ser peor si se siguen sin tomar medidas para frenar este tipo de actos de propaganda nacionalista. Sí, la propaganda caracteriza este tipo de nacionalismos basados en el odio irracional. ¿Alguna vez han puesto argumentos encima de la mesa? No, lo más genuino del vasquismo-catalanismo se manifiesta mediante silbidos al himno de España.

Gonzalo Arroyo

La plebe solo entiende el idioma de la coacción y los nacionalistas no son la excepción. La Federación española de fútbol debe poner unas reglas claras de respeto por los símbolos de España en la Liga española y en la Copa de España, debe mandar el mensaje de que habrá consecuencias negativas para los clubs cuyas aficiones no se comporten con el debido respeto. Si alguien tira desde la grada un objeto e impacta en el árbitro hay una sanción para el club local; si alguien tira una bengala al césped, ídem; si los aficionados originan gastos y causan desperfectos en una ciudad, el ayuntamiento hace responsables a los clubs; si es abucheado el himno de España debe ser sancionado el club de los abucheadores.

¿Es acaso normal lo sucedido?, ¿no va a pasar nada?, ¿no se va a tomar ninguna medida? Hay quien dice que sí, que es normal; y hay quien dice que, sin ser normal, no se puede hacer nada. ¿Cómo que no se puede hacer nada? Lo que sucedió en 2009 fue suficiente para para hubiera habido alguna reacción, este año se vuelve a repetir. Y el lehendakari de todos los vascos, cuando Esperanza Aguirre sugiere una medida en la buena dirección (la Presidenta de la Comunidad de Madrid pidió que el partido se suspendiera si se producían abucheos al himno) en un alarde de mediocridad, se pone del lado de los futuros abucheadores, chusma maleducada e ignorante, pidiendo a Esperanza Aguirre la retirada de sus palabras.

Patxi ha demostrado no tener agallas, ni honor, ni altura política y no merece mi respeto. El Príncipe de Asturias, la vicepresidenta del Gobierno, el presidente de la Federación..., teniendo en cuenta que fueron 27 segundos ensordecedores, ¿pudieron escuchar el himno o solo lo intuyeron? Se desprecia el himno de España y las autoridades que representan al pueblo español hacen como si no pasara nada. ¿Se dan cuenta por qué crece la indignación en España? También, por la indignidad de nuestras autoridades. Su inacción les hace corresponsables de la infamia.

No he advertido reacción alguna por parte de los clubs que vaya en la dirección de sancionar este tipo de actos, ni de los seguidores de Athletic y Barça que sí respetan el himno y son educados. Tengo en cuenta que en los estadios de fútbol se junta lo peor de cada casa, pero no se me podrá acusar de que pagan justos por pecadores o de que meto a todos en el mismo saco. Llevo tres años esperando una reacción (aunque no empezó todo en 2009, viene de antes). Las aficiones de estos dos clubs están las primeras en la lista negra de la mala educación y de la falta de respeto. De aficiones señoriales, nada.

Vaya todo mi desprecio para la prensa y los políticos que se han congratulado de los abucheos al himno de España. Nacionalismos catalán y vasco, basta ya de mezclar política y deporte, expresen sus complejos fuera de los estadios, ustedes son la caverna.

31 de mayo de 2012

Tribulaciones del Eurofestival

1974. Es el turno de Suecia. Abba va a interpretar Waterloo, la canción con la que ganará el festival de ese año. Sven-Olof Walldoff,


el director de la orquesta, comparece en la sala del Brighton Dome mano en el pecho, disfrazado de Napoleón. Sven-Olof se convirtió en icono eurovisivo instantáneo; Abba, en fenómeno global paradigmático. Después de aquello, ya han pasado unos años, el Eurofestival navega a la deriva. Y no es que entonces las cosas fueran perfectas, pero había una esencia que ahora se ha perdido.

Ha habido una tendencia, por decirlo de alguna manera, hacia la democratización del festival, pero se han producido rectificaciones. TVE se abrió a la posibilidad de que la audiencia eligiera al cantante. Tras la experiencia de Rodolfo Chikilicuatre, y con el fin de evitar las osadías del populacho, ahora preselecciona o elige a sus representantes. El sistema de votación del festival era mediante el televoto de la audiencia cuando tradicionalmente las puntuaciones las daba el jurado de cada país. Ahora han vuelto al jurado, aunque al 50 % con el televoto, para evitar los sesgos del voto emigrante.

Es incomprensible que no haya restricciones al idioma. Las hubo en el pasado, aunque no en el caso de 1974 en el que Abba ganó el festival con una canción en inglés. Si Europa es un continente con tantos países no se entiende que no se obligue a interpretar las canciones en el idioma propio de cada país. Se está falseando la realidad idiomática europea. Llegará un momento en que todos los países canten en inglés, y este es un festival europeo y no de la Commonwealth of Nations.

Antes la música era con orquesta en vivo, pero se suprimió alegándose como excusa que costaba dinero. Posteriormente, ya con las voces en vivo y las pistas musicales pregrabadas, se cometió la aberración de prohibir el sonido directo de los instrumentos musicales durante las actuaciones. Definitivamente, un festival de música en el que se prohibe el directo instrumental no puede ser tomado en serio. Solo las voces deben ser en vivo. ¿Y por qué no se prohiben también, para que el teatro sea completo? ¿Se imaginan una orquesta con los músicos haciendo que tocan los instrumentos? Podría ser, aunque ya saben que cuesta dinero, también como parte del atrezo.

El Festival de Eurovisión era antes, no hace tanto, un concurso con principios. Aunque siempre ha habido vaivenes. En los últimos años se ha producido una buena noticia. La RAI vuelve a concursar, después de muchos años sin participar. ¿No es una anomalía que participen en un concurso europeo países como Israel y Turquía e Italia no?

Europa debe ser un continente abierto pero debe tener unos principios y unos objetivos claros, una flecha que seguir, y que la flecha apunte a un solo sitio, que no la mueva el viento de los políticos veleta. Hay que establecer unas reglas, que no las hay. Europa está por encima de los intereses de los países que la integran. Falta un pensamiento común. Unión europea, pero no de pensamiento. Siguen teniendo mucho peso los nacionalismos y sigue habiendo un forcejeo entre la seriedad y el carnaval, algo que se puede ver más claramente en España, donde se interiorizó el lema “A vivir, que son dos días” y donde se está viendo que demasiadas personas se resisten a abandonarlo. Cambiar un esquema mental en una persona es difícil, para cambiarlo en una sociedad entera hace falta una catarsis colectiva, un verdadero exorcismo para que la transformación sea real y duradera. Europa debe tener una esencia, una identidad, debe ser un corral de un gallo.

23 de mayo de 2012

Razón moral vs. Razón política

“La banda y quienes la apoyaron no cometieron un error del que ahora han despertado, sino centenares de crímenes que exigen reparación”. Así cerraba El País un reciente editorial. Es cierto, centenares de crímenes no se cometen por error. Actuaron a conciencia entonces y siguen haciéndolo ahora.

Fundiéndose en negro

Hace unos meses ETA -a la fuerza ahorcan- decidió “el cese definitivo de su actividad armada”. Fue como consecuencia de la suma de varios factores. Un reciente Acuerdo parlamentario en el Congreso de los Diputados los resume de esta manera: “La movilización de la sociedad contra el terrorismo por las libertades, la unidad de las fuerzas políticas, la labor ejemplar de las víctimas del terrorismo, la firmeza del Estado de Derecho en la aplicación de la ley, la actuación de los cuerpos y fuerzas de seguridad y la cooperación internacional”. Hay quien no suscribe estos asertos sabiendo que son ciertos, y lo hace a conciencia porque ETA & Cía, mejor que nadie, saben que han sido las detenciones (y demás) las que la han debilitado.

Durante muchos años, ETA y alrededores han creado una realidad paralela. Una guerra, dos bandos, lenguaje bélico. Todo valía para ganar esa guerra. Han sido 50 años poniendo bombas y pegando tiros. Esos 50 años, ha escrito Arnaldo Otegi desde la cárcel de Logroño, han sido una campaña armada que ahora cesa simplemente porque ha habido un cambio de una estrategia político-militar a otra pacífica y democrática. Y añade: “Hemos tenido que convencer a nuestros cuadros y militantes de la necesidad de adoptar la estrategia más eficaz para conseguir nuestros objetivos políticos”.

Una consecuencia de ese cambio de estrategia es que ahora la izquierda abertzale ha vuelto al Congreso de los diputados. En una entrevista a Joseba Permach en el Diario Vasco: “Es obvio que para cambiar los actuales marcos, ese cambio ha de llevarse a partir de la legalidad y los marcos vigentes... Existe una realidad jurídica que debe amoldarse a la realidad mayoritaria de este país”. Han decidido cambiar el marco legal desde dentro. De momento se limitan a hostigar al Gobierno para que modifique sus posiciones en materia penitenciaria y esperan -y van a conseguir- entrar en el Parlamento Vasco con un partido legal (están pensando en el nombre de la próxima coalición). Como dijo Pernando Barrena en el Gara no hace mucho: “Lograremos mover ese elefante. Nuestro reto es que las posiciones inmovilistas sean política y socialmente insoportables”. Pero en el horizonte siempre está el “derecho a decidir”, hacia el que quieren avanzar con acuerdos con el enemigo político-militar.

Hay “un conflicto que se remonta siglos atrás” y su origen es político. Esas nubes del tiempo dibujadas por el imaginario batasuno dejaron precipitaciones en forma de ETA. Hay muchos patriotas vascos que han matado, pero lo hacían por motivaciones políticas, por lo tanto son presos políticos. Nada más lógico, desde luego, que convertirse en asesino si uno nota la opresión del estado español. Según esta lógica, hay un conflicto y corresponde una solución, y por lo tanto, para los más de 500 presos de ETA la solución debería ser una y no una para cada uno de ellos. Además, se presiona mejor al Gobierno con un bloque de 500 presos que si éstos actúan por libre. El diálogo directo que piden con el Gobierno español “se tiene que ceñir exclusivamente a las consecuencias derivadas del conflicto político y la superación definitiva de la confrontación violenta, con la vuelta a casa de presos y exiliados, con la desmilitarización del país y con el desarme de la organización ETA”. ¿Desmilitarización del país? Ya ha habido algún amago, pero no tardarán en pedir la salida del ejército español de Euskadi y Navarra. En la escenografía verbal con la que el mundo patriota envuelve la realidad para acomodarla a la realidad de su burbuja insana, los presos etarras son presos políticos pero, sin embargo, no piden su liberación. Nada sería más lógico que pedir la liberación de unos presos que son políticos. Pero sólo se limitan a pedir el fin de la dispersión puesto que “supone una flagrante vulneración de derechos” reconociendo, tácitamente, que están en la cárcel por matar.

Hay una elaboración mental en los independentistas vascos que es el núcleo del supuesto conflicto político. Ese conflicto “es el derecho a ser y decidir -derecho de autodeterminación- que nos corresponde como pueblo; esto es lo que se nos niega por parte del estado español y el francés y que hay que encarar a través del diálogo entre las formaciones políticas, las diferentes culturas políticas, las cuatro patas políticas de este país” -Mundo batasuno, PNV, PP y PSOE-. ¿No hacen falta más patas? Si los que niegan esos supuestos derechos son el estado español y el francés ¿por qué se excluye de ese diálogo a los partidos franceses? Se trata de ocultar que la representación política del nacionalismo en los territorios franceses vascos es minoritaria. Y esto nos lleva a hacernos algunas preguntas. ¿Esto quiere decir que el “conflicto político”, en el fondo, solo afecta a España?, ¿no hay tal conflicto donde el nacionalismo no tiene fuerza? Si los “estados opresores” eran/son España y Francia ¿por qué ETA solo mataba, casi exclusivamente, a españoles?, ¿por qué no afirmar que, en el fondo, el nacionalismo vasco es un movimiento antiespañol?

Desde otro ángulo, esa elaboración nos remite al dogmatismo esencialista de las reclamaciones: “nos corresponde como pueblo... los derechos históricos, nacionales y sociales del pueblo vasco”. ¿Cuál es el pueblo vasco?, ¿quién ha decidido que al “pueblo vasco” le corresponda algo? No engañen, la fuerza de estas reivindicaciones proviene de las urnas y no de la fuerza de un destino que “nos corresponde” por derecho. Es legítimo reivindicar argumentando beneficios para la sociedad o pretendiendo el bienestar de los ciudadanos, pero no lo es si casi todo el peso de estas reclamaciones procede de unos “derechos” caídos del cielo. Resulta curioso, por otro lado, que en esta sociedad, donde el lenguaje de lo políticamente correcto campa a sus anchas, se siga aceptando y el nacionalismo vasco siga apelando al trasnochado concepto de pueblo como gran soporte de sus reivindicaciones, ignorando la generalización del fenómeno de la inmigración y el imparable avance de la globalización que, a distintos niveles, lo dejan muy diluido.

Una guerra, dos bandos. Siempre son recurrentes las alusiones al PNV. Éste, en el lado del independentismo, en teoría. Hubo en el pasado múltiples llamadas de atención (PNV español), reproches, recriminaciones e intentos de desprestigiar a la Ertzaintza (cipayos) para que no actuara contra ETA ni contra ningún patriota vasco. ETA ha asesinado ertzainas pero no llegó a asesinar políticos del PNV (se quedaron con las ganas de matar al exconsejero Atutxa, que osó llamarlos asesinos). Entonces sabían, y no se les ha olvidado, que necesitan al PNV para presionar al Gobierno y para sumar votos en un eventual plebiscito de autodeterminación con el objetivo de conseguir “un marco de soberanía política y económica real”. De esta forma, le invitan a aparcar los “intereses partidistas”, tendiéndole la mano “para el trabajo común en Madrid”, le proponen “una alternativa en clave de país” puesto que ellos y el PNV son “fuerzas que creen en los derechos de Euskal Herria como nación”. Pero el PNV ha apoyado el Acuerdo del Congreso del 21 de febrero y por eso siguen los reproches. “El actual Euskadi Buru Batzar carece de estrategia para la resolución del conflicto político”, “la prioridad son ellos mismos y no Euskal Herria”, (que el PNV apoye el texto lo consideran) “preocupante e incomprensible” porque “se ha alineado en el frente de la exclusión” -¿en el frente español?-.

Tras el anuncio de ETA del 20 de octubre comienza otro partido y el mundo patriota quiere llevar la iniciativa. Y, como siempre, con la cara bien dura. Se refieren a ese reciente Acuerdo del Congreso de la siguiente manera: “Con este pacto, han querido dibujar un esquema de vencedores y vencidos, mientras que la mayoría social de Euskal Herria transita en otra dirección”. Concretamente en la dirección en la que "todos y todas las vascas seremos vencedores" (sic). We are the champions. ETA gana, el PNV gana, el PP gana, la AVT gana, el PSOE gana. Organizan el partido, lo arbitran y compiten. Han hecho el diagnóstico (existe un conflicto) y, por lo tanto es necesaria una solución para resolverlo. Para ello plantean una “hoja de ruta” (Acuerdo de Gernika y Conferencia de Aiete) con el fin de solicitarle al Gobierno español que tome medidas que les beneficien y, además, eligen a unas organizaciones internacionales (mediadoras, puesto que hay un conflicto) para que presionen a su favor.

No matan pero el chantaje no cesa. ETA no se ha disuelto. Son igual de demócratas que hace tres años, que hace quince. No se andan por las ramas para responder. Hace unos meses el diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano se refería a los atentados de ETA en Cataluña de la siguiente manera: “Lo que pasó fue más que un error. Los vascos debemos respeto en especial a las víctimas de Cataluña porque sucedió en un momento en que la sociedad vasca había recibido mucho apoyo de los catalanes”. Aparte de la falaz y pertinaz sustitución de la parte por el todo que siempre fue su marca, se sigue constatando la ruina moral en la que viven junto a sus votantes.

En las guerras, el bando derrotado firma unos acuerdos, unas capitulaciones, en su caso. Pero el mundo patriota no va a participar en acuerdos que impliquen que ETA ha resultado perdedora. ETA era un camino para lograr la independencia y ahora, al parecer, van a intentarlo sin ella. Ese camino era válido y no se arrepienten de nada. Siguen donde ETA lo dejó. Firmar la derrota sería anular su propia historia.

En febrero, UPyD propuso ilegalizar Amaiur. Los demás partidos reaccionaron con el acuerdo al que ya me he referido. Han cambiado las circunstancias políticas, pero Sortu sigue siendo lo que era Batasuna. Mismas personas, mismas ideas. Este Gobierno y los gobiernos sucesivos se enfrentan a un dilema moral, en el que UPyD quería incidir, y tienen que afrontarlo con acciones políticas. Que no les tiemble la mano.

23 de abril de 2012

Ducha de realidad

El 12 de abril en Time.com se publicó un artículo en el que se informaba sobre las diversas peripecias y tramas de corrupción que estaban importunando la tranquilidad de la familia real española. El profesor Julián Casanova destacaba en ese artículo que el Rey nunca había sido sometido a la crítica pública y que los medios le habían protegido. Ese día, Froilán, uno de los nietos del rey, estaba convaleciente en el hospital tras haberse pegado un tiro en el pie por accidente. El Rey ya estaba en Botsuana, adonde había ido de cacería, y quedaban pocas horas para que tropezase y se rompiese la cadera.

Desde que se iniciaron las pesquisas sobre los casos de Iñaki Urdangarín parece que los españoles se han quitado un peso de encima. La familia real parecía intocable y ese manto de silencio que la rodeaba se estaba agrietando por el flanco débil del yerno.

Juan Carlos I es Rey y Jefe de estado. Representa a un país y debe estar sometido a la crítica y al escrutinio del ojo público. Lo que ha sucedido desde que se supo que había estado en Botsuana cazando elefantes ha sido una ducha de realidad. La avalancha de críticas ha tenido lugar como consecuencia de una acumulación de circunstancias, unas relacionadas con su familia, otras que afectan a una mayoría de españoles y, por último, las que rodean el hecho concreto del viaje a un safari en África.

El Rey pensó que daba lo mismo que hubiera tantos millones de españoles en apuros. Él seguiría con sus rutinas. De alguna forma, por el puesto que desempeña, estaba ajeno a la realidad, a pesar de lo que decía en sus discursos. Ha puesto por encima de España la satisfacción de sus deseos personales. Había ido más veces de caza pero esta vez el malestar ha sido mayúsculo. Lo que ha hecho ha dolido, ha demostrado insensibilidad, el momento no era oportuno. Y queda muy poco elegante que el rey de un país cada vez más pobre participe en cosas de ricos. La primera persona que tiene que dar ejemplo de austeridad y sensibilidad con los problemas del pueblo es él. La distancia entre lo que tenía que hacer y lo que estaba haciendo era tan grande como la magnitud del malestar que ha ocasionado.

¿Qué hace el Rey en un país africano matando animales? Matar elefantes es moralmente tan ruin como matar delfines. Hay deportes más saludables y más populares (ciclismo, natación, carrera a pie...) que el Rey podría haber practicado y que le habrían acercado más al pueblo. Pero al Rey le gustaba la vela, esquiar e ir de caza. Si hubiese tenido el accidente por haberse caído de una bicicleta el alboroto habría sido menor... ¡pero por ir a cazar elefantes! Se tiene la sensación de que la caza es una actividad elitista, y lo es, además de anacrónica, como también es anacrónica la monarquía. Si una institución de sus características no hace esfuerzos por modernizarse olerá cada vez más a cerrado y su aspecto será el de un antiguo caserón.

Las piezas cobradas posan delante de Alfonso XIII

Estaba haciendo un viaje a escondidas, incluso del Presidente del gobierno y si no se rompe la cadera no nos habríamos enterado y se habría ido de rositas. Sus salidas a cacerías eran algo que procuraba llevar en secreto, tenía mala conciencia, quizás, pero en realidad sabía que estaba obrando mal. Todo el mundo ha hecho cosas a escondidas sabiendo que no eran correctas. Pero él, en su condición de Jefe de estado, estaba cometiendo un acto de irresponsabilidad y en su condición de presidente de honor de World Wide Fund for Nature en España (¿se acuerdan de la Asociación para la Defensa de la Naturaleza - Adena?), asociación conservacionista, lo que ha hecho es una burla.

La Casa Real, en las primeras horas después del accidente, decía que era un viaje privado y que debíamos respetar la vida privada del Rey. Esto añadió más malestar. Esa altanería real queda muy fea cuando lo que ya se estaba demandando era una explicación y no dar largas. Estos días se ha demostrado que el Rey no puede hacer lo que quiera y que la opinión pública puede influir en los asuntos de estado si se lo propone. El traspiés rompió su cadera y eso duele, pero más le ha dolido que rompiera sus planes.

Instinto de supervivencia

En 1931, Alfonso XIII, proclamada ya la II República, escribió: “Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo hoy el amor de mi pueblo”. 81 años después los españoles le han dicho a su nieto: Usted no ama a España lo suficiente. Y Juan Carlos I le ha visto las orejas al lobo.

Ha habido una coincidencia entre la opinión pública y la opinión publicada. Esa reacción de la prensa, también de la más afín a la monarquía y de la opinión pública, esa casi unanimidad en la indignación es la que ha hecho que se le encienda al Rey la luz roja de emergencia. Lo que hay que lamentar es que su respuesta haya sido provocada por las circunstancias y no haya sido el producto de una reflexión personal.

El Rey se ha dado cuenta de que la monarquía podía quedar dañada tras los acontecimientos y ha pedido disculpas para defender sus intereses, ha inclinado la cabeza ante su pueblo. Se debe a España y a los españoles y el que paga manda. Si los españoles dicen no el Rey no puede decir sí. “Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir”. La fórmula escogida es algo más que una forma de salir del paso, ya que apacigua considerablemente los ánimos, a la vez que sirve para ganar tiempo en espera del diseño de un lavado de imagen.

Juan Carlos I ha sido educado para ser rey y como tal defiende la monarquía y, por ende, a sí mismo. Tiene una responsabilidad como Jefe de estado pero tiene, además, una responsabilidad histórica. Representa a la familia, los Borbón, desde 1700 la Casa reinante en España. Pero, además, representa a la monarquía como institución. No solo representa a la monarquía española. Los monarcas de otros países europeos habrán estado estos días con las orejas tiesas. Que un banco tenga problemas afecta a las empresas de su sector, lo que pasa en una monarquía afecta a otras. El Rey ha reaccionado con instinto de supervivencia, defendiendo lo suyo, las monarquías no se pueden permitir el lujo de cometer errores. La historia nos enseña que las monarquías son, de algún modo, frágiles.

Ha dicho Victoria Prego en El Mundo que ha tenido valor. En realidad, no ha tenido más remedio que pasar el mal trago de esa breve comparecencia ante las cámaras de televisión. Porque para el Rey, la monarquía está por encima de las circunstancias personales de un momento.

Ha dicho Iñaki Gabilondo en su blog de voz de Elpais.com que nadie ha pedido nunca perdón por nada, ni por corrupción, ni por crímenes de estado, ni por estafas varias, ni por patrocinar una guerra con razones falsas. En realidad, para los políticos y estafadores no es necesario pedir perdón. Estaría bien que lo hicieran, eso les dignificaría. Ellos esperan la llegada de las elecciones para depurar responsabilidades, pero ¿cómo depura el rey su responsabilidad?, ¿cómo rinde cuentas ante los españoles? En los tiempos que corren no sería viable una monarquía en la que su rey tuviese que abdicar cada vez que cometiese un fallo. Abdicar supondría abrir inmediatamente un debate sobre la monarquía y eso Juan Carlos lo sabe y trata de evitarlo. Una democracia no va a caer por casos de corrupción, ni siquiera por miles de casos de corrupción, pero la monarquía con un Rey siendo abucheado por las ciudades de España no se sostiene. El Rey estaba haciendo algo más que pedir disculpas, estaba apagando el fuego que amenazaba la institución. Para él era necesario pedir disculpas, no tenía otro remedio, no tenía otra salida, tenía que dar la cara.

Ya se ha demostrado que, hasta ahora, el Rey no había hecho los suficientes esfuerzos para adecuar la monarquía a las demandas de una sociedad moderna. Lo que no hizo antes lo tiene que hacer ahora. Ya se anuncian cambios en los procedimientos de comunicación y más transparencia pero no hay nada concreto. Podría tomar como ejemplo a Rafa Nadal, que anuncia en su web dónde se encuentra en cada momento. Este asunto queda en la memoria de los españoles y es una mancha en su expediente. Los medios que le han atizado por su irresponsabilidad le van a ayudar a lavar su imagen, pero él tiene que poner más de su parte.

7 de abril de 2012

Contra los piquetes, contra la violencia

29 de marzo de 2012. Huelga general.
20 minutos: “El alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, ha cifrado en una veintena los contenedores quemados en Valladolid por los piquetes durante la jornada de Huelga General el pasado día 29, entre otros incidentes, en los que ha incluido el "destrozo de jardineras" o la quema de ruedas para cortar el tráfico en media docena de calles”.
EUROPA PRESS: “Los bomberos de Vitoria han debido intervenir para sofocar las llamas de ocho contenedores que han resultado incendiados durante la jornada de huelga general de este jueves, en la que se han cruzado o movido un total de 72 depósitos de este tipo en la capital alavesa”.
El Correo: “El Corte Inglés en Bilbao ha permanecido cerrado esta mañana hasta las 11,30 horas por la acción de los piquetes aunque ha podido abrir sus puertas al mediodía. Según fuentes de la empresa, se ha esperado a que se dieran las "condiciones de seguridad necesarias" para la apertura y durante la mañana han sufrido más cierres puntuales por la presencia de los piquetes. Las mismas fuentes apuntan que "la práctica totalidad" de la plantilla ha podido trabajar”.
Barcelona, 29 de marzo de 2012

Cuando todo esto sucede el día de una huelga no me interesan las cifras de seguimiento. Es indiferente que digan que ha habido un 10% o un 80%. Es indiferente cuánta ha sido la demanda de consumo eléctrico. Nada de eso es importante. La cifra que me interesa es cuántos grupos de piquetes hubo en toda España. La huelga es un derecho, la violencia no lo es. Y siempre van juntas.

Los que amedrentaron, insultaron, amenazaron, agredieron a los comerciantes, los que rompieron cristaleras, hicieron pintadas, los que quemaron contenedores, papeleras, neumáticos. ¿Eran grupos incontrolados o grupos de sindicalistas? ¿Los piquetes informativos eran de grupos incontrolados o eran de sindicalistas? Los hechos no admiten manipulación. Es indiscutible que los piquetes informativos son de mafiosos. El único objetivo que tienen es coaccionar, por los métodos que todos conocemos, a las personas que van el día de la huelga a trabajar. Incluso, me parecería violento si se limitaran exclusivamente a informar. Los piquetes son indignos e impropios de un país democrático y ejercen una violencia consentida y evitable.

Cuando hay huelga, el que quiera ir a trabajar debe hacerlo sin ser molestado. El día de la huelga ya está todo el mundo informado. Y para informar ese día ya están los medios de comunicación. Por supuesto, los sindicatos pueden informar, y eso fue lo que hicieron desde que se anunció la convocatoria de la huelga. Para repartir folletos informativos están los días previos y el día de la huelga es para trabajar o para quedarse en casa el que no quiera hacerlo.

¿Para cuándo una ley de huelga, señores políticos acomplejados? Lo que ha sucedido el día 29 de marzo demuestra, una vez más, que es necesaria una regulación. De la misma manera que está prohibido hacer campaña electoral o pedir el voto los días en que hay elecciones, e incluso la víspera, deberían prohibirse las formaciones de piquetes los días de huelga.

RAE: Piquete es un “Grupo de personas que pacífica o violentamente, intenta imponer o mantener una consigna de huelga”.

7 de marzo de 2012

BancarrOTITIS

(primera carta de la serie “Cartas a JB”)

Hola JB

Cuánto tiempo, ¿verdad? ¿Cómo marcha la vida? Hacia adelante, supongo. Aquí, el PP ha vuelto a ganar las elecciones. Acaba de llegar al poder y está en plena efervescencia reformista. Lógico, es un partido reformista. Por ejemplo, el ministro de Justicia (es Gallardón... que sigue prosperando) dijo el otro día en una rueda de prensa que va a introducir la prisión permanente revisable, otrora llamada cadena perpetua. Pero tiene razón, si es revisable deja de ser perpetua. La cuestión es que dijo que le va a caer la permanente revisable (tendremos que acostumbrarnos al término) al que haya cometido un delito de máxima gravedad y máxima reprochabilidad social. La pregunta surge inmediata ¿Qué pasa con los delitos graves que pasen socialmente inadvertidos? Se podría dar el caso de dos sentencias diferentes para dos delitos idénticos. Claro que sí, la prisión permanente sería para el criminal que ocupó las portadas al día siguiente de ser detenido. Se ve que si no tienes la toga puesta se te pueden escapar estupideces antijurídicas.

Siempre habrá alguien a quien echar la culpa

Y toda esta efervescencia es porque estamos en crisis. Y es gorda. Hasta hay un país que está en bancarrota. En Grecia se pasó de hablar de la devolución de los frisos del Partenón a hablar de la venta de alguna isla del Egeo. Y ahora está todo dios apoquinando para pagar a los funcionarios griegos. La comparan con la Gran Depresión de los años 30. Estamos viviendo un momento histórico, así que supongo que contentos. ¿Habías oído hablar del rescate financiero? Imagino que no. Los países para financiarse se endeudan para luego devolver el dinero a cierto interés. Pues bien, si el tanto por ciento de esos intereses es muy alto surge el riesgo de impago de la deuda. Aparte de Grecia, Portugal e Irlanda han necesitado del dinero de la Unión Europea para financiarse. No sé si te lo he contado con exactitud pero supongo que te haces una idea.

España también está teniendo problemas con el déficit y con los intereses de la deuda. Y los políticos españoles han decidido meterle mano a la Constitución para que dé la impresión de que España es un país serio y confiable. Se demuestra que para cambiar la Constitución solo hace falta voluntad para hacerlo. El año pasado, de la noche a la mañana como quien dice, PP y PSOE se pusieron de acuerdo para imponer la estabilidad presupuestaria de las Administraciones Públicas cambiando un artículo. Ahora los políticos españoles están escribiendo todos los días cien veces en la pizarra: “Seré riguroso en el manejo de las cuentas públicas y adecuaré mis actuaciones a los principios de estabilidad presupuestaria”.

Como ves, las noticias tienen un cariz apocalíptico pero no te preocupes, el hedonismo vivalavirgen no se ha perdido. Que sigan las buenas costumbres.

No quiero extenderme. Otro día más. Hasta ese otro día.

7 de febrero de 2012

La centrifugadora

Durante el primer cuarto del siglo XX, Bronisław Malinowski realizó varios trabajos sobre sobre los habitantes de una parte de lo que hoy es Papúa Nueva Guinea. Con estos trabajos renovó el campo de la etnografía y la antropología social. Malinowski quería captar el punto de vista del indígena, comprender su visión del mundo. Lo hizo a través de un contacto estrecho con ellos. Vivió entre ellos siendo una parte su vida, conoció sus costumbres para tener un comportamiento adecuado dentro de la tribu y, a la vez, conocer su estructura social. Para detallar la anatomía de su cultura aplicó la minuciosidad del tratamiento científico con una exhaustiva recogida de datos. Capturó todos los aspectos de la vida indígena observando-participando en la vida diaria de los individuos.

Unos años antes de los viajes de Malinowski a las islas Trobriand se vivió en la región del Amazonas la “Fiebre del Caucho”. Al calor de la Segunda Revolución Industrial, los emprendedores y aventureros, muchos sin escrúpulos, fueron a la selva amazónica en busca de sus tesoros, fundamentalmente de uno en forma de jugo llamado caucho.

El empuje y la brutalidad de los conquistadores del caucho hizo que los indígenas, obligados a trabajar en sus explotaciones, malvivieran en condiciones de esclavitud, con torturas y matanzas que condujeron a lo que hoy se llama genocidio. Los mejor parados consiguieron sobrevivir desplazados a otras zonas de la selva.

Ha pasado un siglo desde entonces. Parte de los que hoy viven en la Amazonia son descendientes de aquellos que sobrevivieron a la “Fiebre del Caucho”. A diferencia de las tribus con las que contactó Malinowski éstas no quieren tener relaciones con la sociedad globalizada, prefieren vivir en aislamiento para poder preservar su modo de vida. Lo que viene de fuera es una amenaza. El genocidio que vivieron sus ascendientes debió marcar a fuego su actual carácter. Pero no solo es eso. Tienen una vulnerabilidad extrema ante enfermedades que para nosotros son banales, siguen siendo desplazados por explotaciones madereras o mineras. Y los de las explotaciones, en ocasiones, se abren paso a tiros...

Imagen captada desde una avioneta

Desde el punto de vista de nuestro mundo lo más común es contemplar a estos pueblos como atrasados, incivilizados, salvajes, primitivos... Es otro tipo de amenaza, la de la incomprensión. A pesar de que tenemos todos los medios a nuestro alcance somos incapaces de escapar de nuestro etnocentrismo patológico. Y no creo que éste sea más profundo sino que ahora la aldea global es más grande y son cada vez más personas las que lo padecen.

Es cierto que un mundo más comprensivo con lo extraño es posible, pero la centrifugadora de la globalización es muy potente y nos sacará a todos igual de arrugados. ¿O no?

Se habla de encontrar vida en otros planetas. Hay vida en este.

19 de enero de 2012

Asesinos y pícaros

Cuando en enero de 2009 desapareció Marta del Castillo en Sevilla parecía un caso más de criminalidad. Se encontraría a los asesinos y se encontraría su cuerpo. Aunque podía pasar que apareciese el cuerpo y no se capturase a los asesinos. Lo que no parecía lógico es que apareciesen los asesinos y no el cadáver. Pero ¿qué es es la lógica?

Fernando Ruso

En un país en el que abundan los políticos que se lucran indebidamente y que gastan el dinero de los demás en putas y coches, en el que son demasiados los jueces que se venden al poder político (difícil se lo ponen), en el que defraudar a hacienda es costumbre, en el que es habitual cobrar al mismo tiempo la prestación por desempleo y por el trabajo en un sobre con billetes puede ser normal que el asesino confeso de una chica y sus cómplices y encubridores engañen a la policía no revelando cómo se deshicieron del cadáver o dónde lo ocultaron. En España la normalidad escapa de la lógica.

¿Es tan insólito que aparezcan los culpables pero no el cuerpo? Esconden o volatilizan el cuerpo para evitar que les cojan, pero cuando les cogen no dicen dónde está el cuerpo. Se diría que, aun sabiendo que lo tienen todo perdido, solo les queda el placer de ser protagonistas engañando a la policía. El pícaro no puede escapar de su condición de pícaro. Además, como se lleva lo del famoseo, Carcaño, pícaro, delincuente, asesino y famoso recibe cartas de admiradoras. Es lógico. Esta sociedad enferma premia al antihéroe. Y Carcaño, el asesino, en su fuero interno, sabe que algo ha hecho bien. Quizá cargarse a una persona no estuvo tan bien, pero lo de engañar a la poli... eso fue la leche. Y lo de ser el prota de la peli, el no va más.